Técnicas para priorizar personas, recursos, tareas y actividades.

 

Organizar mis tareas y priorizar mis actividades siempre ha sido un reto más grande de lo que me gustaría admitir. Soy una persona que procrastina con facilidad, especialmente cuando las responsabilidades empiezan a acumularse y siento que no sé por dónde comenzar. Sin embargo, en estas semanas he aprendido que priorizar no se trata solo de tener una lista de pendientes, sino de desarrollar una forma consciente de administrar mi energía, mis recursos y mi tiempo. Priorizar también implica tener claro qué personas y actividades son realmente importantes para mis metas. Creo que parte de esto es que cuando se acerca fin de semestre tiendo a estudiar mucho.

Una de las técnicas que más me ha ayudado es la matriz de Eisenhower, que básicamente divide las tareas en cuatro categorías: urgente e importante, importante pero no urgente, urgente pero no importante, y ni urgente ni importante. Antes yo quería hacer todo a la vez, lo que solo me dejaba agotada y con la sensación de no avanzar. Ahora empiezo identificando qué necesita mi atención hoy y qué puede esperar sin consecuencias.

Otra estrategia que he incorporado es la del “papel recordatorio”, que consiste en escribir mis tareas en tarjetas o notas pequeñas y pegarlas en lugares visibles. Puede parecer simple, pero para mí se ha vuelto esencial. Yo tiendo a olvidar las cosas cuando tengo muchas actividades en la cabeza, así que verlas escritas me mantiene enfocada. También hago pequeños resúmenes de lo que debo hacer durante el día, porque escribir me ayuda a fijar mejor mis prioridades.

Algo que me ha servido enormemente es que cada mañana me pregunto: “¿Qué tarea, si la hago hoy, me hará sentir que avancé?”. Esta pregunta me ayuda a evitar caer en la trampa de hacer solo actividades pequeñas para sentirme ocupada, cuando en realidad estoy evitando las que sí importan.

En cuanto a priorizar personas y recursos, he aprendido que no puedo decir “sí” a todo. Parte de priorizar es saber poner límites saludables: elegir quién requiere mi atención genuina y en qué momentos es mejor enfocarme en mí misma. Con los recursos pasa algo similar; trato de utilizar lo que tengo de forma consciente, especialmente el tiempo, que es el recurso más limitado.

Aunque sigo luchando contra la procrastinación, estas técnicas me han dado estructura y claridad. Poco a poco, estoy aprendiendo a priorizar no solo mis tareas, sino mi bienestar.

Bibliografia:
-Covey, S. R. (1989). The 7 Habits of Highly Effective People. Free Press.
-Tracy, B. (2017). Eat That Frog!: 21 Great Ways to Stop Procrastinating and Get More Done. Berrett-Koehler Publishers.
-Mind Tools. (2023). Eisenhower Matrix: Using Time Effectively.
-Universidad de Toronto. (2022). Time Management Strategies for Students.




Comentarios

Entradas más populares de este blog

El mundo al revés por Tamara Cepeda … así es como no veo el mundo